Todo lo que he construido (una escuela de idiomas, dos podcasts, un periódico digital, diecisiete años en el aula) converge en una sola pregunta: ¿cómo se diseña un entorno donde alguien puede llegar a ser quien quiere ser?
Mi respuesta es esta: la educación post-obligatoria no es una fábrica de títulos ni un trampolín al mercado laboral. Es un proceso de transformación personal. El estudiante llega con una identidad provisional y sale, si el diseño es bueno, con criterio propio, capacidad de resolver problemas reales, y la habilidad de congregar a otros alrededor de un propósito. Eso es lo que el mercado necesita y lo que el sistema mayoritariamente no está dando.
Llevo 17 años en el día a día de la educación post-obligatoria, diseñando programas, coordinando equipos docentes, y acompañando a cientos de estudiantes en ese proceso. Lo que he aprendido es que la mayoría de los problemas que parecen de motivación son problemas de diseño. Y la mayoría de los problemas de diseño son problemas de sistema.
Veo el sistema completo cuando otros ven piezas sueltas.
Colaboro con dos publicaciones de referencia en educación y EdTech en español porque creo que las personas que trabajamos con adolescentes en la franja 17-23 años necesitamos un debate más honesto sobre lo que estamos haciendo y lo que deberíamos hacer.
Ensayos sobre los retos estructurales de la educación post-obligatoria: agencia del estudiante, el papel de la universidad en la era de la IA, y la transformación institucional.
Análisis sobre EdTech y diseño de aprendizaje: métricas que importan, diseño curricular, y cómo qué la tecnología no resuelve los problemas que el sector cree que resuelve.
Publico también The Learning Architect, mi newsletter mensual sobre el futuro de la educación post-obligatoria.
Trabajo con escuelas privadas, centros de FP y programas de bachillerato que sienten que algo no está funcionando como debería.
Para escuelas y centros: Diagnóstico del sistema completo (currículo, equipo, metodología, comunicación con familias) e identificación de dónde está el atasco real. Diseño de programas que funcionan en el aula, no solo en el papel.
Para directores y coordinadores: Acompañamiento en el diseño o rediseño de programas. Traducción de la visión institucional a algo que los profesores puedan implementar y los estudiantes puedan vivir.
Para equipos docentes: Formación y coordinación. El andamiaje completo que los profesores nuevos necesitan para entender el sistema entero, no solo su asignatura.
Tres proyectos que demuestran cómo el pensamiento sistémico aplicado a la educación genera resultados reales: en el aula, en la institución, y en la comunidad.
El reto: Fundar y hacer crecer una escuela de idiomas desde cero en un mercado saturado, sin presupuesto publicitario.
La estrategia: Diseñé el programa educativo completo y construí un ecosistema de contenidos pedagógicos — podcasts, guías, materiales — que posicionaron la escuela como autoridad antes de que nadie pagara nada. El contenido no era marketing disfrazado: era el método de enseñanza hecho público.
Resultado: Se triplicó el alumnado en un año con coste de adquisición cero. El crecimiento vino de la reputación pedagógica, no de la publicidad.
El reto: Diseñar un producto educativo para personas que no tenían tiempo ni recursos económicos para estudiar inglés de manera convencional en un aula presencial.
La estrategia: Creé un formato audio-first que integraba el aprendizaje en los tiempos muertos del usuario. Cada episodio aplicaba los mismos principios del aula (andamiaje progresivo, fricción cognitiva, conexión con la realidad del oyente) a un formato de escucha activa.
Resultado: Más de 170.000 escuchas en 55 países. Validación de que la pedagogía bien diseñada encuentra a su audiencia sin publicidad.
El reto: Crear un espacio de información y debate en la intersección entre religión, política y cultura para una audiencia angloparlante profundamente polarizada durante la primera administración Trump.
La estrategia: Construí y gestioné la comunidad editorial y digital del medio (redacción, redes sociales, grupos de debate en Facebook) desde una perspectiva europea que ofrecía distancia crítica y sentido común en un ecosistema informativo polarizado.
Resultado: 600.000 visitas anuales y una comunidad activa de lectores que encontraron en Novena News un espacio de debate que no existía en su entorno mediático inmediato.
Actualmente, estoy enfocada en liderar estrategias de producto para organizaciones que quieran liderar el futuro de la educación superior. Si buscas una visión que integre producto, contenido y comunidad, conecta conmigo. Si diriges una escuela, un centro de FP o un programa de bachillerato y sientes que algo no está funcionando como debería, hablemos.