En 2019, en plena primera administración Trump, la sociedad americana estaba profundamente dividida. El ecosistema mediático amplificaba los extremos y dejaba poco espacio para la conversación razonada.
Novena News era un periódico digital en inglés que operaba en la intersección entre religión, política y cultura. Su propuesta era traer una perspectiva europea (más distante y matizada) a una audiencia angloparlante saturada de polarización.
Mi rol era community manager y periodista. En la práctica, fui la arquitecta de todo el sistema editorial y comunitario que hizo que el medio funcionara.
Un medio nuevo, sin presupuesto, sin marca, y con una propuesta editorial compleja (catolicismo progresista europeo en la América de Trump) se enfrentaba a tres retos que cualquier institución que quiera construir comunidad reconocerá:
El reto de la relevancia en un mercado saturado: ¿Cómo consigue un medio nuevo hacerse un hueco cuando compite contra publicaciones con décadas de historia y presupuestos incomparables?
El reto de la conversación en un entorno polarizado: ¿Cómo se crea un espacio de debate donde personas con posiciones distintas puedan conversar sin que el medio se convierta en trinchera de ningún bando?
El reto del crecimiento sin publicidad: ¿Cómo crece una comunidad editorial de forma orgánica cuando no hay presupuesto para anuncios ni para promoción?
Mi solución fue diseñar y ejecutar una estrategia 360º donde cada pieza reforzaba a las demás, creando un círculo virtuoso de crecimiento.
La clave no fue publicar más sino publicar con un punto de vista propio e inconfundible. La perspectiva europea, ajena a las trincheras políticas americanas, le daba a Novena News una legitimidad neutral que pocos medios locales podían ofrecer. No éramos de izquierdas ni de derechas. Éramos de fuera. Y eso, en ese momento, era exactamente lo que una parte de la audiencia necesitaba.
Escribí y edité más de 750 artículos sobre cultura, educación, política y sociedad, manteniendo en cada uno la coherencia de esa línea editorial.
Gestioné múltiples grupos en Facebook donde lectores de todo el espectro político podían debatir sobre identidad, derechos, cultura y religión desde un marco de respeto mutuo.
Éramos, en cierto modo, un pegamento. Un espacio donde personas que no se habrían sentado juntas en ningún otro contexto podían conversar. Eso no ocurre solo; requiere un diseño deliberado de las normas, los temas, y el tono de la moderación.
Sin publicidad, sin algoritmos pagados. El crecimiento vino de lectores que recomendaban el medio porque encontraban en él algo genuinamente útil. Eso es la única forma de crecimiento sostenible — y la más difícil de fabricar.
Esta estrategia no solo funcionó, sino que generó resultados exponenciales, cuantificables y de alto valor para el negocio.
615.352 visualizaciones y 396.222 visitantes únicos en menos de dos años, con crecimiento del 280% interanual.
Lo que esto demuestra: que sé construir audiencia para una propuesta educativa compleja desde cero, sin presupuesto y en un mercado saturado. Si tu institución tiene dificultades para llegar a su audiencia natural, el problema casi nunca es el presupuesto. Es que la propuesta de valor no está bien articulada o no está llegando al sitio correcto.
1.900 seguidores en Facebook con picos de 167 compartidos en una sola publicación.
Lo que esto demuestra: que sé diseñar contenido que la gente hace suyo. En educación eso se traduce en familias que recomiendan tu institución, estudiantes que se convierten en embajadores, y una comunidad que crece sola porque se identifica con lo que representa.
Más de 300.000 visualizaciones desde Estados Unidos en el segundo semestre.
Lo que esto demuestra: que puedo pensar y ejecutar en inglés para audiencias internacionales. Para instituciones que quieren atraer estudiantes internacionales o posicionarse más allá de su mercado local, eso tiene valor directo.
Novena News es la prueba de tres capacidades que aplico directamente en el diseño educativo:
Sé construir audiencia para propuestas complejas. No hace falta un presupuesto enorme ni una marca establecida. Hace falta una propuesta de valor clara y saber articularla para la audiencia correcta. Eso es lo mismo que necesita cualquier institución educativa que quiera diferenciarse.
Trabajo con autonomía total. Construí un medio de comunicación completo desde cero (editorial, comunidad, distribución, análisis) sin estructura institucional detrás. Eso significa que cuando entro en una institución, no necesito que me expliquen cada paso. Diagnostico, propongo, y ejecuto.
Sé activar comunidades, no solo crearlas. La diferencia entre una audiencia pasiva y una comunidad activa es el diseño deliberado de qué conversaciones haces posibles y cómo las sostienes. Eso es exactamente lo que necesita una institución educativa que quiera que sus estudiantes, familias y profesores se sientan parte de algo.
Si tu institución tiene algo valioso que ofrecer pero no está llegando a quien debería, o si tienes una comunidad que no termina de activarse, me interesa conocer tu caso.